![]() |
| (La Rueda de Fortuna. Energía del año histórico 2026) |
Javier Acosta Romero
Maestro e intérprete del Tarot de Marsella
2026, en el Tarot de Marsella responde al arcano X, La Rueda de Fortuna, si hacemos la suma teosófica (2+0+2+6=10). Y en un ejercicio de conservar el valor de esta carta como carácter o energía dominante en el 2026, tendríamos que revisar el valor del VIIII, El Ermitaño, que representó de manera alegórica al 2025.
El 2025 se enfocó particularmente en soltar todo aquello que dejó de ser de utilidad, las cuestiones de salud son un ejemplo de ello, sobre todo a nivel emocional; el poder imperial es otro ejemplo. Las enfermedades nos ayudan a desechar lo que se ha vuelto tóxico para nuestra alma y lo refleja en el cuerpo. Las cuestiones del poder imperial, con El Ermitaño, obligaron al poderoso a reconocer sus propios límites si no quería que su imperio cayera.
De manera personal estuve acompañando a El Ermitaño con cartas como El Papa, La Fuerza, El Sol, El Diablo y El Enamorado. Para este 2026 tendría que ocurrir algo parecido ya que el X, La Rueda de Fortuna desafía nuestra sensación de seguridad y bienestar con la fuerza de los imprevistos que obligan al cambio de fortuna. Sea a favor o en contra la diosa Fortuna muestra su verdadero ser, su verdadero rostro cuando menos se le espera. Depende de nosotros la manera de mirarla y con ello reconocerla o no.
La misma carta X nos invita a aceptar el o los cambios de tal suerte que procuremos aprovechar su propia dinámica y carácter. Cualquier cosa que deseemos imponerle al cambio nos va a frustrar o dañar si no coincide o concilia con el carácter del cambio. La misma carta nos alerta sobre la naturaleza de los cambios: por fenómenos naturales o por acciones humanas intencionadas o accidentales.
Existen en la baraja del tarot de Marsella, algunas cartas interesadas en conocer a la diosa Fortuna, por ejemplo: La Emperatriz y El Papa, ambos personajes están sentados, ella advierte la presencia de la diosa y él la reconoce muy seguro de con quién va a tratar. En tanto con mayor decisión El Loco y el arcano XIII, ambos personajes están de pie, viven la experiencia de la diosa Fortuna como si la encarnaran; el primero encaminado a partir de un propósito fijo; el segundo, más encarnado en la actitud ritual del canto, el baile y el festejo que nos permite desprendernos de nosotros mismos y del presente con sus reglas y leyes; el arcano XIII es la vitalidad primigenia que nos hace adorar el sentirnos vivos.
No se trata como en el 2025, a lo que el cuerpo aguante sino permitirle al cuerpo en lo posible las mejores condiciones, aunque esas condiciones sean nuevas en nuestra vida. Estar dispuestos al cambio, adaptarnos y eso sólo se logra viviendo en el presente. Varias cartas nos indican cómo hacerlo; con mayor claridad la carta VIII (por medio del control y el poder y, la carta XII (cambiar el punto de vista, ejercer la compasión). Otras cartas más implican interpretaciones (ya no actitudes) de lo que es vivir en el presente, como la carta XVIIII, El Sol, que destaca el trabajo en equipo, el trabajo comunitario, la solidaridad con los desfavorecidos; en tanto, la carta XV, El Diablo, concentra el presente en sus propias necesidades (su mirada bizca es famosa como indicio de alguien que ve la realidad como quiere que ésta sea y no como es). Otra carta ambigua con respecto a las maneras de vivir el presente es la carta XX, El Juicio, donde cuatro personajes se concentran en el instante del cambio (el final de los tiempos) donde el mundo celeste y el mundo humano convergen al fin; los muertos resucitan con el sonar de la trompeta del arcángel Gabriel; Eva se desencanta de Adán que se deja encantar por el mundo celestial; inevitablemente se volverá al origen primario: el Paraíso; la carta XX termina con los charlatanes afectivos y las charlatanerías tecnológicas ya que cualquier catástrofe acerca a la reconstrucción del Paraíso. Por supuesto esto es una interpretación a la que invita la carta XX en juego con la carta X, que es la energía del 2026.
Una forma más de experimentar con la carta X, con la energía del 2026, está en la tentación que se tiene frente a la maquinaria de la rueda de la diosa Fortuna: aprender a controlarla. Si observamos la carta se trata de una ingeniería imposible aunque significativa. Maquinaria al fin pero, ¿es posible controlar lo imposible?
Pensemos por ejemplo en la mentada invasión a Venezuela; es más factible que ocurra este año, evidentemente; la diosa Fortuna puede sentirse de humor y rodar la rueda con todas las posibilidades por delante, como ocurre en Gaza o en Ucrania. La Rueda de Fortuna da rienda suelta a la tentadora trampa de intentar el control, incansablemente seguir con el juego infinito y autodestructor del control. Fortuna, en tanto, sólo sonríe, altera los planes, sorprende con lo inesperado, perjudica, beneficia, estorba. Baila con nosotros.
Se observan más cuestiones a partir del X pero, por el momento, esto es suficiente. Que tengas un año revelador! 🎄
